El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, participó en una reunión cuadrilateral con representantes de Irán, Pakistán y Qatar, en un encuentro que los mediadores calificaron como el primer paso concreto hacia un acuerdo diplomático sobre el programa nuclear iraní desde que las tensiones entre Washington y Teherán escalaron a niveles críticos en los últimos meses.
Qatar y Pakistán, que actuaron como mediadores y anfitriones de distintas fases del proceso, declararon que las conversaciones generaron 'progreso alentador', aunque advirtieron que persisten diferencias profundas sobre los plazos de verificación y el alcance de las restricciones que Irán estaría dispuesto a aceptar. El encuentro se desarrolló en medio de advertencias previas del presidente Trump, quien amenazó con 'golpear a Irán muy fuerte de nuevo' si las negociaciones fracasaban.
La reunión supone un giro notable en la estrategia diplomática de la administración Trump, que hasta hace pocas semanas apostaba exclusivamente por la presión militar y económica. Analistas de política exterior señalan que Qatar, por su histórico rol de mediador en conflictos del Medio Oriente, y Pakistán, por sus vínculos con Irán y su influencia regional, son los actores con mayor capacidad de tender puentes entre las partes.
Para México y América Latina, un eventual acuerdo nuclear con Irán tendría consecuencias directas sobre los precios del petróleo y la estabilidad de los mercados financieros globales. La incertidumbre sobre el resultado de estas conversaciones sigue siendo uno de los factores que mantiene elevada la volatilidad en los mercados internacionales de materias primas.


