Una presunta novatada en la Universidad Autónoma de Tamaulipas llevó a un estudiante de primer semestre al hospital y activó investigaciones penal e interna. El joven perdió el conocimiento y presentó una aparente crisis convulsiva después de la agresión denunciada por su familia.
El alumno, originario de Tamuín, San Luis Potosí, declaró que un grupo de estudiantes lo golpeó. Sus familiares sostienen que también fue sometido a humillaciones y obligado a ingerir chile habanero pese a advertir que era alérgico.
La Fiscalía de Tamaulipas abrió una carpeta para esclarecer lo ocurrido. La Defensoría de los Derechos Universitarios inició, por su parte, la Carpeta Previa 34/2026 y pidió a la facultad un informe detallado en un plazo máximo de dos días hábiles.
El caso vuelve a colocar las novatadas bajo una pregunta incómoda: cuándo una supuesta tradición se convierte en violencia tolerada. La respuesta institucional deberá identificar responsabilidades y establecer mecanismos para que estudiantes nuevos puedan denunciar sin temor a represalias.





