La inversión directa de Taiwán en México dio un salto extraordinario: pasó de 23.9 a 237.8 millones de dólares en el primer semestre. Es el mayor registro disponible y responde a la carrera por aumentar la fabricación de equipo de cómputo para el mercado estadounidense.
Chihuahua recibió 201.3 millones de dólares, la mayor parte del capital, impulsado por proyectos de empresas como Pegatron e Inventec en Ciudad Juárez. Los anuncios vinculados con esas compañías contemplan inversiones de 330 y 450 millones de dólares que se desplegarán en varios años.
De la inversión taiwanesa contabilizada, 123.7 millones fueron a servicios profesionales, científicos y técnicos; otros 114 millones llegaron a manufactura. La fabricación de componentes electrónicos absorbió 108.2 millones, una señal del cambio hacia productos de mayor contenido tecnológico.
El auge puede traducirse en empleos especializados y nuevos proveedores, pero exige energía, agua, talento técnico y capacidad logística. Chihuahua tiene la oportunidad de dejar de ser únicamente una plataforma de ensamble si logra vincular estas plantas con universidades y empresas locales.





