Cables, contactos y equipos eléctricos vendidos sin certificación pueden convertir un ahorro pequeño en un riesgo para toda la vivienda. Especialistas alertan que los productos falsificados o adquiridos fuera de canales formales no garantizan resistencia al calor, las descargas o las variaciones del suministro.
Datos citados por el programa Casa Segura estiman que unas 560 quemaduras terminan cada año en muerte por electrocución en México. Del total, 31.4% ocurre en casas, donde una instalación deteriorada o un componente deficiente puede provocar choques eléctricos e incendios.
El problema se amplifica porque más de 80% de las viviendas no contaría con instalaciones consideradas seguras. La Asociación de Normalización y Certificación recomienda revisar que materiales y equipos cumplan las Normas Oficiales Mexicanas y desconfiar de precios muy por debajo del mercado.
La prevención no termina en la compra: una instalación debe ser revisada por personal capacitado, sobre todo si hay calentamiento de contactos, olor a plástico, chispas o interrupciones frecuentes. Sustituir un componente certificado cuesta menos que enfrentar un incendio o una lesión permanente.





