Una montaña de desechos colapsó en el mayor vertedero de Conakry, capital de Guinea, y dejó al menos 30 personas muertas.
Las lluvias intensas desestabilizaron el terreno durante la madrugada y arrastraron basura sobre viviendas ubicadas junto al depósito.
Equipos de rescate buscaron sobrevivientes entre capas de residuos y estructuras destruidas. Las autoridades advirtieron que el balance podía aumentar.
La tragedia expone el crecimiento urbano alrededor de instalaciones saturadas y la falta de sistemas seguros de manejo de residuos y drenaje en zonas vulnerables.


