La Corte Permanente de Arbitraje pidió a India restaurar el cumplimiento del tratado que reparte las aguas del río Indo con Pakistán. Nueva Delhi había suspendido su cooperación en medio de tensiones bilaterales.
El fallo también exige limitar ciertas obras hidroeléctricas para no alterar los flujos garantizados. Pakistán depende del sistema del Indo para agricultura, consumo y generación de energía.
India rechaza la jurisdicción del tribunal y sostiene que sus proyectos respetan sus derechos. Esa negativa mantiene abierta una disputa entre dos potencias nucleares que ya arrastran conflictos territoriales.
El agua se convirtió en herramienta de presión estratégica. Con sequías y temperaturas más intensas, romper el mecanismo de reparto puede afectar a millones y transformar una controversia jurídica en una crisis de seguridad.






