Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudio el sur de Filipinas, cerca de la isla de Mindanao, dejando al menos 35 personas fallecidas, mas de 130 heridas y una decena de desaparecidos.
El movimiento se origino mar adentro a unos 35 kilometros de profundidad y provoco derrumbes, ademas de activar alertas de tsunami que abarcaron las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwan y Papua Nueva Guinea.
Una serie de replicas sacudio la zona en las horas siguientes, la mas fuerte de magnitud 6.5, complicando las primeras tareas de rescate y evaluacion de danos.
Hacia la tarde, Filipinas y otros paises levantaron sus alertas de tsunami, mientras las autoridades concentraban sus esfuerzos en atender a los heridos y localizar a los desaparecidos.

