Comic-Con abrió su primera jornada completa en San Diego con filas de fanáticos, disfraces y una agenda que mezcla historietas, cine, televisión y videojuegos. El centro de convenciones y el distrito de Gaslamp quedaron rodeados de instalaciones promocionales, experiencias gratuitas y actividades que amplían el evento más allá de quienes consiguieron acreditación.
Los asistentes recorren paneles de artistas, presentaciones de estudios, zonas de juego y concursos de cosplay. Fuera del recinto, marcas y plataformas instalaron espacios inspirados en producciones como The Big Bang Theory, Rick and Morty y Spider-Man, convirtiendo el centro de la ciudad en una extensión del piso de exhibición.
La agenda incluye un reencuentro de El laberinto del fauno con Guillermo del Toro y reserva su mayor expectativa para el regreso de Marvel Studios al Hall H. La compañía utilizará ese escenario para impulsar Avengers: Doomsday y delinear la siguiente etapa de su universo cinematográfico.
La convención se prolongará durante cuatro días y sus anuncios marcarán el calendario de estrenos que también consume la audiencia mexicana. El desafío para los estudios será traducir el entusiasmo presencial en interés sostenido, en un momento en que las películas de superhéroes ya no garantizan por sí solas una respuesta masiva.





