Por primera vez, un vehículo totalmente eléctrico que hasta ahora se ensamblaba exclusivamente en Corea del Sur comenzará a producirse en territorio mexicano. Se trata del modelo EV3 de KIA, cuya nueva línea arranca operaciones en la planta de Pesquería, Nuevo León.
El anuncio corrió a cargo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien detalló una inversión de 649 millones de dólares entre 2026 y 2028. La decisión llega en un momento en que la industria automotriz mexicana busca demostrar que puede competir en la cadena de valor de la electromovilidad y no solo en el ensamblaje de motores de combustión.
El proyecto contempla la creación de 500 nuevos empleos en el año en curso y mil 500 empleos directos adicionales en el periodo 2027-2030. El contenido nacional del vehículo arrancará en cerca de 27% e irá aumentando conforme madure la línea, un dato clave frente a las reglas de origen del T-MEC.
Los recursos también se destinarán a un parque de energía solar de 2 megawatts con posibilidad de ampliarse hasta 8 megawatts hacia 2030, una segunda planta de tratamiento de aguas residuales e infraestructura para estaciones públicas de carga. La inversión no solo produce autos: construye el entorno que esos autos necesitan para circular.




