De acuerdo con la información publicada por EL PAÍS, el ataque ocurrió el jueves durante una persecución sobre la avenida Gómez Morín, una vialidad transitada del municipio. La persecución terminó con disparos contra el vehículo en el que viajaban las víctimas, quienes murieron a consecuencia de las heridas.
Los reportes periodísticos identificaron a los fallecidos como antiguos integrantes de corporaciones policiales de Nuevo León. Uno habría pertenecido a la policía municipal hasta 2006 y el otro habría formado parte de un grupo de élite SWAT hasta 2010. También se han reportado posibles vínculos previos con personas relacionadas con el crimen organizado, aunque estos antecedentes no deben interpretarse como una confirmación oficial de los motivos del ataque.
Hasta la publicación de la nota, las autoridades no habían informado sobre personas detenidas ni confirmado oficialmente la identidad de las víctimas o quiénes serían los responsables.
El caso vuelve a poner la atención sobre la violencia que afecta a Nuevo León y sobre los posibles vínculos entre antiguos integrantes de corporaciones de seguridad y organizaciones criminales. Sin embargo, será la investigación ministerial la que determine el móvil del doble homicidio y la participación de posibles responsables.



