Los arrestos se realizaron en distintos puntos del país y, de acuerdo con la investigación periodística, incluyen a operadores relevantes de la organización, familiares del presunto líder y personas señaladas por participar en actividades logísticas y financieras.
Entre los detenidos se encuentra José Luis Páez Pereda, alias El Wicho, identificado por las autoridades como hermano de Carlos Páez Pereda, conocido como Carlitos Rugrats. Este último es señalado como una figura importante de la estructura y permanece prófugo.
La información publicada indica que se realizaron detenciones en el Estado de México, entre ellas en Valle de Bravo y Toluca. En uno de los operativos fue detenido Jesús Darío N, alias Cara de Cochi, señalado como presunto responsable de la seguridad de Páez Pereda. También se reportó la captura de personas identificadas como operadores logísticos y financieros.
Las autoridades estadounidenses han relacionado a Carlitos Rugrats con una presunta red de tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia Estados Unidos. Según las acusaciones citadas en el reporte, el grupo habría participado en el traslado de drogas y en actividades violentas destinadas a sostener sus operaciones.
La célula opera principalmente en Sinaloa y se encuentra vinculada con las disputas territoriales entre facciones del Cártel de Sinaloa. La rivalidad entre La Mayiza y Los Chapitos ha contribuido a mantener elevados niveles de violencia en distintas zonas del estado.
Especialistas en seguridad consideran que las detenciones representan un golpe operativo para el grupo, especialmente por la captura de personas relacionadas con su logística y sus finanzas. Sin embargo, advierten que los arrestos no significan necesariamente que la organización haya sido desmantelada: mientras su presunto líder permanezca prófugo y la estructura conserve capacidad operativa, podría reorganizarse.



