La presidenta Claudia Sheinbaum presentó en la mañanera del martes una batería de doce indicadores que muestran una economía mexicana más sólida de lo que los mercados anticipaban. La cifra más llamativa: la Inversión Extranjera Directa alcanzó un récord histórico de 23 mil 591 millones de dólares, superando cualquier marca anterior en la historia económica del país.
El dato contrasta con las advertencias de organismos internacionales que, a inicios del año, proyectaban un enfriamiento severo ante la incertidumbre comercial derivada de las tensiones con Estados Unidos. El gobierno federal argumenta que el nearshoring y la estabilidad macroeconómica han actuado como escudo ante la volatilidad global.
Entre los otros indicadores destacados se encuentran el desempleo en 2.5 por ciento —el nivel más bajo registrado en décadas— y un aumento del 21.8 por ciento en las exportaciones durante el primer trimestre. La presidenta atribuyó estos números a las políticas de reactivación industrial y al fortalecimiento del mercado interno.
Analistas de BBVA Research actualizaron sus proyecciones al alza, elevando la estimación de crecimiento para 2026 a 1.8 por ciento del PIB. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, cuya revisión se acerca, se mantiene como la variable crítica que podría impulsar o frenar el desempeño económico en los próximos trimestres.


