Cuando la FIFA anunció quiénes protagonizarían el espectáculo del medio tiempo de la final del Mundial 2026, el internet tardó exactamente tres segundos en explotar. Shakira, Madonna y BTS compartirán el escenario en la ceremonia más vista del planeta fútbol, en lo que la organización del torneo describió como el show de mayor alcance en la historia de la Copa del Mundo. Las cifras de audiencia proyectadas superan los dos mil millones de espectadores simultáneos.
Para Shakira, el regreso al escenario mundialista tiene una carga emocional particular. Su actuación en Sudáfrica 2010 con Waka Waka sigue siendo el video más visto de una artista femenina en la historia de los Mundiales, y el tema se convirtió en una de las canciones más identificadas con el torneo de cualquier época. Dieciséis años después, la colombiana vuelve al evento que la catapultó a una nueva dimensión de fama global.
Madonna, cuya carrera lleva más de cuatro décadas sin perder la capacidad de acaparar los ciclos de noticias, se suma al espectáculo en lo que será una de sus presentaciones en vivo más vistas de la historia. Y BTS, el grupo de K-pop que redefinió lo que es el alcance global de un acto musical, añade al espectáculo la comunidad de fanáticos más organizada y activa del entretenimiento contemporáneo, con presencia masiva en México y América Latina.
La final del Mundial 2026 aún está semanas de distancia, pero la expectativa por el show del medio tiempo ya compite en volumen de conversación con los propios resultados deportivos. En México, donde el torneo se juega literalmente en casa, la noticia es celebrada como un reconocimiento a la dimensión cultural del evento que el país co-organiza junto a Estados Unidos y Canadá.


