Vladímir Putin acusó a Ucrania de abrir una caja de Pandora con sus ataques dentro de Rusia y amenazó con golpear sectores económicos especialmente sensibles.
La advertencia llegó después de una ofensiva ucraniana con drones contra instalaciones vinculadas con Ozon y otros grandes operadores del comercio electrónico ruso.
Kiev ha ampliado sus objetivos a refinerías, almacenes y redes logísticas para elevar el costo de la guerra lejos del frente. Moscú afirma que responderá contra la industria ucraniana.
La escalada extiende el conflicto hacia infraestructura comercial y aumenta el riesgo de represalias con consecuencias para trabajadores, consumidores y cadenas de suministro civiles.


