Al inicio de la sesión cambiaria, el tipo de cambio se ubicó en torno a 17.82 pesos por dólar, lo que representó una depreciación de aproximadamente 0.22 % respecto al cierre previo. Analistas señalaron que el mercado incorporó la posibilidad de un recorte en las tasas de interés de Banco de México y la volatilidad proveniente de los mercados internacionales.
En declaraciones a medios, expertos de instituciones financieras explicaron que la relación peso-dólar podría mantenerse en un rango de 18 a 20 unidades durante 2026, dependiendo de la evolución de la inflación en Estados Unidos y México. Advirtieron que la renegociación del T‑MEC y las elecciones en ambos países podrían introducir volatilidad adicional.
Los analistas recordaron que el nivel de reservas internacionales y el superávit comercial dan margen al Banco de México para responder a episodios de volatilidad. Sin embargo, llamaron a monitorear los flujos de inversión y el comportamiento de los mercados de bonos.
Según proyecciones de Reuters y Citibanamex citadas en la prensa, el tipo de cambio podría regresar a niveles de 18.30 pesos por dólar hacia la segunda mitad del año, siempre que las negociaciones comerciales mantengan la certidumbre existente.




