El Servicio Sismológico Nacional reportó una racha de ocho sismos en el sur del país durante la tarde del domingo y la madrugada del lunes. Los movimientos se concentraron en los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con magnitudes que oscilaron entre 4.1 y 4.3.
La Coordinación Nacional de Protección Civil explicó que se trató de réplicas asociadas a la zona de subducción en el Pacífico mexicano, una región sísmicamente activa donde la placa de Cocos se introduce bajo la placa Norteamericana. No se reportaron daños estructurales ni víctimas.
Pese a la cantidad de movimientos, la mayoría fue apenas perceptible para la población. Las alertas sísmicas de la Ciudad de México no se activaron porque ningún sismo superó los umbrales establecidos por el CIRES. En redes sociales, sin embargo, los usuarios reportaron sentir los movimientos más fuertes en Tapachula y Pinotepa Nacional.
Especialistas recordaron que la sucesión de temblores de baja magnitud no anticipa necesariamente un sismo mayor, aunque insistieron en mantener los protocolos familiares de protección civil. La temporada de mayor actividad sísmica en el país suele coincidir con los meses de primavera.




