La presidenta Claudia Sheinbaum sacudió la agenda bilateral al revelar que México ha enviado 269 solicitudes de extradición a Estados Unidos desde enero de 2018 y que, hasta la fecha, ninguna ha sido concedida. La cifra, presentada públicamente con el respaldo de documentación oficial, encendió el debate sobre la reciprocidad en la cooperación jurídica entre los dos países.
Del total de solicitudes, 36 fueron rechazadas de manera formal y 233 permanecen pendientes de resolución. De estas últimas, 183 son peticiones formales de extradición y 50 corresponden a solicitudes de detención provisional. En 47 de esos 50 casos pendientes, Washington pidió información adicional a México, lo que ha prolongado indefinidamente el proceso sin avances concretos.
Entre los casos que México considera prioritarios se encuentran exgobernadores acusados de vínculos con la delincuencia organizada, factureros involucrados en fraudes millonarios al fisco y personas señaladas en el caso Ayotzinapa. Sheinbaum también señaló que figuras como el exgobernador Francisco Cabeza de Vaca y el esposo de la exfuncionaria Isabel Miranda de Wallace forman parte de la lista de peticiones sin respuesta.
La mandataria rechazó que México esté "faltando a la ley" en casos vinculados a Los Chapitos, y dejó claro que la exigencia de reciprocidad es una postura de Estado. El episodio abre una nueva tensión en la relación con Washington en un momento en que ambas naciones comparten sede en el Mundial 2026, convirtiendo la cooperación judicial en una ficha más del complejo tablero diplomático.

