El reconocimiento se centra en el estudio de la llamada quiralidad, una propiedad que hace que determinadas moléculas puedan existir en dos versiones que son prácticamente idénticas, pero funcionan como imágenes reflejadas entre sí, de manera similar a una mano derecha y una izquierda. Reuters Aunque las dos versiones pueden parecer iguales, sus efectos dentro del organismo pueden ser completamente diferentes. Esta característica resulta especialmente importante para la industria farmacéutica, ya que una determinada forma molecular puede producir el efecto terapéutico deseado mientras otra puede comportarse de manera distinta.
Los trabajos de Kagan ayudaron a desarrollar métodos capaces de favorecer la creación de una sola de estas formas moleculares durante una reacción química. Soai posteriormente realizó descubrimientos que permitieron comprender cómo determinadas moléculas pueden amplificar esa asimetría mediante procesos químicos.
La Real Academia Sueca de Ciencias destacó que los avances de ambos investigadores permitieron desarrollar métodos mucho más precisos de síntesis química y contribuyeron directamente a la producción moderna de medicamentos.
Kagan tiene 95 años y Soai 76. Ambos compartirán un premio de 12 millones de coronas suecas y recibirán oficialmente el reconocimiento durante la ceremonia del Nobel programada para el próximo 10 de diciembre en Estocolmo.





