Moulin Rouge! ofreció su última función en Broadway después de siete años de música, luces y una escenografía convertida en atractivo turístico. La producción cerró como uno de los grandes éxitos recientes del teatro comercial.
La adaptación de la película de Baz Luhrmann recaudó alrededor de 381 millones de dólares. Su repertorio mezcló decenas de canciones pop dentro de una historia romántica reconocible.
El espectáculo sobrevivió al cierre de teatros durante la pandemia y regresó con una demanda que sostuvo miles de funciones. Repartos cambiantes mantuvieron viva la producción.
El fin en Nueva York no significa la desaparición de la marca: existen giras y nuevas adaptaciones internacionales. Su legado será haber convertido el formato de jukebox musical en una experiencia visual de gran escala.






