Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses, miles de personas se movilizaron en Caracas, Maracaibo y otras ciudades para exigir su liberación. La Jornada reportó que los manifestantes portaban pancartas y banderas, y que muchos se congregaron frente al palacio de Miraflores cantando consignas contra la intervención extranjera.
Durante las protestas, el hijo de Maduro, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, leyó una carta que su padre envió desde el lugar donde está detenido. En ella, el exmandatario agradece el apoyo popular, pide mantener la calma y expresa su confianza en la vicepresidenta Delcy Rodríguez, designada presidenta encargada por la Asamblea Nacional. En el mensaje también afirma que no negociará con Estados Unidos y que confía en la resistencia del pueblo.
Las autoridades venezolanas informaron que al menos 14 personas murieron durante el ataque estadounidense que culminó con la captura de Maduro y su esposa. El ministro de Defensa calificó el operativo como una agresión imperialista y anunció que las fuerzas armadas reforzarán el control de puertos y aeropuertos para impedir rutas de narcotráfico.
Mientras tanto, gobiernos aliados como Cuba, Nicaragua y Bolivia condenaron la operación militar y exigieron la liberación inmediata del matrimonio presidencial. Estados Unidos no ha respondido a los reclamos, y la comunidad internacional se divide entre quienes apoyan la intervención y quienes la rechazan.




