El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, reiniciado en abril de 2026 tras un proceso anterior que concluyó en escándalo, entró en una fase crucial con las declaraciones de algunos de los siete imputados. Uno de ellos rompió el silencio ante el tribunal y fue enfático: "No formé parte de un plan criminal para matarlo".
Los acusados, entre quienes se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y otros cinco profesionales médicos, enfrentan cargos de homicidio simple con dolo eventual. La fiscalía sostiene que durante la internación domiciliaria tras la operación del hematoma subdural, los profesionales no atendieron adecuadamente al paciente pese a saber que su condición era crítica.
La defensa de Cosachov, por su parte, negó responsabilidad penal y apuntó a fallas estructurales del sistema: argumentó que el contexto de la atención, las decisiones colectivas y la presión del entorno de Maradona imposibilitaban un cuidado estrictamente médico. El video de la autopsia también fue presentado ante el tribunal, generando momentos de alta tensión en la sala.
El caso sigue encendiendo pasiones en Argentina y en todo el mundo. Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 y su muerte dejó un vacío que va mucho más allá del fútbol. Las penas en juego van de 8 a 25 años de prisión para cada uno de los imputados.





