En una rueda de prensa en Moscú, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que Estados Unidos está deshaciendo el orden internacional que ayudó a construir al realizar una operación que calificó de ilegal para derrocar a Nicolás Maduro y al amenazar con atacar a Irán. "Estamos hablando de una violación flagrante del derecho internacional", dijo, subrayando que Moscú mantiene sus compromisos con Venezuela y Teherán.
Lavrov señaló que con este tipo de acciones Estados Unidos daña su propia imagen y muestra que no es un socio confiable. Añadió que la política exterior estadounidense está fragmentando la globalización y socavando las instituciones multilaterales que se construyeron durante décadas.
Al ser consultado sobre las amenazas contra Irán, el canciller ruso recalcó que ningún país puede alterar la naturaleza de las relaciones entre Moscú y Teherán. También respondió a informes de prensa que indicaban que emisarios de Washington pretendían reunirse con el presidente ruso Vladímir Putin para discutir la guerra en Ucrania, y reiteró que Rusia está dispuesta a dialogar sobre propuestas serias de paz.
Lavrov concluyó que el comportamiento estadounidense obliga a los países a replantearse sus alianzas y a buscar mecanismos alternativos para proteger su soberanía. Destacó que Rusia seguirá defendiendo sus acuerdos bilaterales y apoyando a sus aliados frente a la presión externa.




