La Universidad Nacional Autónoma de México llegó a un punto crítico después de once meses de conflictos. La gestión del rector Leonardo Lomelí enfrenta cuestionamientos simultáneos por seguridad y credibilidad académica.
El asesinato de un estudiante en el CCH Sur abrió una discusión sobre violencia dentro de los planteles. Después, las fallas y sospechas alrededor del examen de admisión en línea ampliaron el malestar.
La institución investiga el uso masivo de herramientas digitales en la prueba y las condiciones que permitieron poner en duda miles de resultados. Aspirantes y familias reclaman certeza sobre un proceso decisivo.
La UNAM necesita corregir el sistema sin castigar a quienes cumplieron las reglas. La respuesta definirá la confianza en la principal universidad pública del país y en su capacidad para gobernar crisis tecnológicas.





