Los precios en México volvieron a desacelerarse y colocaron la inflación cerca del objetivo del banco central. El alivio se sintió sobre todo en productos sensibles para la mesa y el transporte.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor avanzó apenas 0.03% en el mes y quedó en 3.12% anual. Jitomate, diésel y otros componentes estacionales ayudaron a contener el dato general.
La cifra mejoró frente al 3.37% previo y reforzó la lectura de que la presión inmediata pierde fuerza. Sin embargo, analistas anticipan que la inflación subyacente puede mantenerse rígida y que El Niño complicaría la segunda mitad del año.
Para los hogares, el dato significa menos velocidad en los aumentos, no una reducción general de precios. La evolución de alimentos, energía y tasas seguirá definiendo cuánto del respiro llega realmente al consumo cotidiano.





