La demanda de infraestructura para inteligencia artificial convirtió a Dell en una de las grandes beneficiarias del gasto tecnológico. El fabricante sorprendió al mercado con un salto de 256% en su beneficio neto del primer semestre y elevó sus previsiones anuales.
La compañía reportó una ganancia acumulada de 7 mil 571 millones de dólares. Solo en el segundo trimestre obtuvo 4 mil 133 millones, 255% más, mientras los ingresos trimestrales avanzaron 58% hasta aproximadamente 47 mil millones de dólares.
El motor fueron los servidores capaces de entrenar y operar modelos de IA. Dell informó pedidos por 60 mil 900 millones de dólares y una cartera pendiente cercana a 95 mil millones, cifras que muestran cómo centros de datos y empresas compiten por capacidad de cómputo. Las acciones reaccionaron con un avance de alrededor de 11%.
El auge también tiene consecuencias para México: más demanda de centros de datos implica oportunidades para manufactura y servicios, pero eleva el consumo de electricidad y agua. El reto será capturar inversión sin ignorar la infraestructura física que sostiene a una tecnología presentada como intangible.





