La captura llegó a Netflix con una historia de persecución criminal inspirada en hechos reales y rápidamente se convirtió en una de las producciones mexicanas más comentadas.
Alfonso Herrera interpreta a Arturo Carmona y Noé Hernández a Héctor Rosales, dos agentes ficticios colocados frente a una estructura criminal vinculada narrativamente con el Cártel de Sinaloa.
Héctor Kotsifakis encarna al líder de la organización dentro de una trama que combina operación policial, tensión política y el costo personal de perseguir a un objetivo de alto nivel.
La película apuesta por convertir un episodio reconocible de la historia reciente en entretenimiento de ritmo acelerado, una fórmula que también reabre la discusión sobre cómo se representa la violencia del narcotráfico.






