El mundo superará temporalmente el límite de 1.5 grados de calentamiento global en los próximos años, advirtió Naciones Unidas. La conclusión endurece el diagnóstico climático, pero no equivale a declarar perdida la meta: reducir rápido las emisiones todavía puede limitar el exceso y bajar la temperatura después del pico.
El umbral de 1.5 grados se mide respecto de la era preindustrial y es el punto de referencia del Acuerdo de París para evitar impactos cada vez más peligrosos. Con las políticas vigentes, el planeta se encamina a alrededor de 2.6 grados de calentamiento hacia finales de siglo.
En el escenario más optimista evaluado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la temperatura alcanzaría un máximo cercano a 1.8 grados a mediados de siglo y volvería por debajo de 1.5 hacia el final. Para lograrlo se requieren recortes profundos de emisiones, adaptación y remoción de carbono, no promesas futuras sin ejecución.
Para México, el aviso se traduce en calor más intenso, presión sobre el agua, agricultura y costas. Cada décima de grado evitada reduce daños y costos, por lo que el rebase temporal no debe servir como excusa para abandonar la acción, sino como señal de que el margen de demora prácticamente desapareció.




