Kyle Kirkwood ganó la Freedom 250 con una actuación dominante en un circuito urbano instalado en el centro de Washington.
La carrera llevó el ruido de IndyCar a avenidas y zonas históricas de la capital estadounidense ante una multitud reunida alrededor del trazado.
Kirkwood controló los reinicios y protegió la posición durante las vueltas finales para conseguir su segundo triunfo de la temporada.
El evento combinó deporte y espectáculo político, pero su futuro dependerá de costos, afectaciones a la ciudad y capacidad para consolidar una fecha competitiva.





