El político estadounidense Brad Lander, candidato demócrata al Congreso por el décimo distrito de Nueva York, fue detenido este miércoles 21 de octubre por fuerzas de seguridad israelíes mientras participaba en una actividad de acompañamiento a agricultores palestinos en Cisjordania.
El incidente ocurrió en las inmediaciones de la localidad de Nahalin, cerca de Belén, donde aproximadamente 90 voluntarios, de acuerdo con organizaciones defensoras de derechos humanos, participaban en la recolección de aceitunas junto a propietarios de tierras palestinas.
Los participantes pertenecían a distintas organizaciones civiles y religiosas, entre ellas Rabinos por los Derechos Humanos. Su presencia tenía como propósito acompañar a los agricultores durante la temporada de cosecha, en un contexto de crecientes denuncias por agresiones de colonos israelíes.
De acuerdo con los testimonios difundidos, soldados israelíes llegaron a la zona y declararon el área como una zona militar cerrada, tras lo cual comenzaron las detenciones.
Lander, quien anteriormente ocupó el cargo de contralor de la ciudad de Nueva York, permaneció retenido durante aproximadamente tres horas antes de ser liberado. Otros participantes continuaron detenidos durante más tiempo.
El ejército israelí sostuvo que las actividades agrícolas en determinadas zonas cercanas a asentamientos requerían coordinación previa por razones de seguridad.
Por su parte, organizaciones civiles cuestionaron la intervención militar y señalaron que los voluntarios participaban en una actividad pacífica en terrenos de propiedad palestina.
La detención provocó reacciones políticas en Estados Unidos, particularmente entre sectores que han criticado la política israelí respecto de los asentamientos en Cisjordania.
El episodio ocurre en medio de una temporada especialmente conflictiva para los agricultores palestinos, cuya cosecha de aceitunas representa una fuente importante de ingresos.
Las tensiones también coinciden con el proceso electoral israelí y el debate internacional sobre la expansión de asentamientos, la protección de civiles y el respeto a los derechos humanos en los territorios ocupados.





