El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán desató una oleada de ataques con misiles que se prolongó durante más de tres horas y que alcanzó ciudades israelíes como Tel Aviv y Haifa, además de bases militares estadounidenses en Irak. La operación incluyó el lanzamiento del misil balístico de largo alcance Khorramshahr, el arma más potente del arsenal iraní utilizada hasta el momento en el conflicto.
El ejército israelí respondió con una nueva ola de bombardeos contra infraestructura clave en territorio iraní, con explosiones registradas en la cercanía del Aeropuerto Internacional Mehrabad de Teherán. Un video geolocalizado por medios internacionales mostró un gran destello naranja en el horizonte de la capital iraní tras el inicio de los ataques israelíes.
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos reportaron haber destruido 16 buques minadores iraníes cerca del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde transita una parte significativa del petróleo mundial. El cuartel general iraní amenazó con bloquear el tránsito de crudo para países aliados de Washington, lo que elevó el precio del barril de petróleo en los mercados internacionales.
El presidente Trump advirtió que Estados Unidos responderá de forma contundente si Irán intenta interrumpir el tráfico en el Estrecho de Ormuz. La guerra ha alterado ya las rutas de aviación de aerolíneas asiáticas y del Pacífico y generó heridos por impacto de drones en las cercanías del Aeropuerto Internacional de Dubái.

