Representantes demócratas informaron que el Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación en su contra por un video difundido en redes sociales donde recordaban a los miembros de las fuerzas armadas que están obligados a rechazar órdenes ilegales. Jason Crow, Maggie Goodlander y Chrissy Houlahan denunciaron que la acción constituye una intimidación política por parte del gobierno de Donald Trump.
En el material, grabado junto a otros legisladores y veteranos, los congresistas recordaban la importancia de respetar el estado de derecho. Tras su publicación, Trump calificó el video de sedición y pidió que fueran investigados, lo que derivó en la citación de los involucrados.
Crow señaló que la investigación es un intento de acallar voces críticas y advirtió que seguirá defendiendo la democracia. Goodlander manifestó que el gobierno está criminalizando la libertad de expresión y se mostró preocupada por la deriva autoritaria.
Grupos de derechos civiles y analistas coincidieron en que el caso evidencia un uso irregular de los mecanismos judiciales y alertaron sobre el posible impacto en el debate público. Consideraron que las declaraciones de los legisladores se enmarcan en la protección constitucional y que cualquier investigación debería enfocarse en actos concretos de sedición y no en la libre expresión.




