El departamento de delitos sexuales de la Fiscalía de Madrid comenzó a estudiar una denuncia presentada por cuatro mujeres que trabajaron para Julio Iglesias en su complejo de Punta Cana, República Dominicana. Según ABC News, las ex empleadas afirman que el cantante español, de 82 años, las sometió a tocamientos indebidos y las obligó a practicarle sexo oral. Señalan que, tras negarse a sus avances, fueron despedidas o presionadas para renunciar.
Las denunciantes entregaron su testimonio por videoconferencia ante un juez dominicano y la querella se presentó en España porque Iglesias mantiene su residencia en Madrid. Las autoridades españolas aún no han abierto un procedimiento formal; la Fiscalía debe evaluar si hay competencia para investigar los hechos ocurridos en el extranjero.
Los abogados de las trabajadoras acusan al cantante de violar el código penal dominicano. Iglesias, conocido por éxitos como "De niña a mujer", no ha publicado discos de estudio desde 2015 y no realiza giras desde 2014. La oficina del artista declinó hacer comentarios sobre las acusaciones.
El caso llega en un momento de creciente escrutinio sobre conductas abusivas en la industria del entretenimiento. De confirmarse los hechos, la Fiscalía podría solicitar cooperación internacional para interrogar al cantante y eventualmente presentar cargos.





