En el Royal Festival Hall de Londres, la 79ª edición de los Premios BAFTA coronó a 'Una batalla tras otra' como la película del año. El thriller de acción de Paul Thomas Anderson, protagonizado por Leonardo DiCaprio, se llevó seis de las catorce nominaciones con las que partía: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto para Sean Penn, Mejor Guión Adaptado, Mejor Fotografía y Mejor Montaje. La victoria ante su principal rival, 'Sinners' de Ryan Coogler, fue más contundente de lo que muchos pronosticaban.
La gran sorpresa de la noche llegó en la categoría de Mejor Actor, donde Robert Aramayo derrotó a Leonardo DiCaprio, Timothée Chalamet y otros pesos pesados después de haber ganado minutos antes el Premio a la Estrella Revelación. La ceremonia, conducida con humor e irreverencia por Alan Cumming, también fue escenario de un momento viral: un hombre con síndrome de Tourette interrumpió la transmisión con un insulto en directo que se convirtió en el clip más compartido de la noche.
Para México, la noche tuvo un capítulo propio: el 'Frankenstein' de Guillermo del Toro se llevó tres premios técnicos —Mejor Diseño de Producción, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería— reafirmando que el cineasta tapatío sigue siendo una fuerza mayor en el cine de gran escala. La academia británica también premió a 'Sinners' de Ryan Coogler con Mejor Guión Original, Mejor Banda Sonora y Mejor Actriz de Reparto para Wunmi Mosaku, haciendo de Coogler el primer director negro en ganar en la categoría de guión original en la historia de los BAFTA.
Con este resultado, la carrera hacia los Oscar del próximo mes tiene a 'Una batalla tras otra' como favorita indiscutible. La película de Anderson rara vez aparecía en conversaciones sobre la temporada de premios hace un año; hoy domina la conversación global del cine.





