Más de 160 personas fueron deportadas desde Estados Unidos a Haití en el primer traslado realizado tras el fin del Estatus de Protección Temporal.
La medida afecta a una comunidad de alrededor de 350 mil haitianos que estaba protegida de la expulsión debido a la violencia, la inestabilidad política y la emergencia humanitaria en su país.
El vuelo aterrizó en Cabo Haitiano mientras autoridades y organizaciones intentaban organizar recepción, transporte y asistencia. La capacidad local es limitada frente al deterioro de la seguridad.
El reinicio de las deportaciones puede acelerar nuevos retornos y coloca a miles de familias ante decisiones urgentes sobre vivienda, empleo y separación familiar en ambos países.


