España mostró ante Arabia Saudí la versión de fútbol total que hace temer a sus rivales: presión asfixiante, combinaciones de primera y un marcador que terminó 4-0 sin que el resultado reflejara del todo el dominio ejercido sobre los sauditas. La goleada en el Grupo H coloca a la Roja con seis puntos en dos partidos y prácticamente con el pase a octavos de final garantizado.
La selección española, que llegó al torneo como vigente subcampeona de Europa, ha encontrado en este Mundial la continuidad que le faltó en ediciones anteriores. Su sistema de juego, construido alrededor del control del balón y la movilidad de sus mediocampistas, se adaptó sin problemas a las condiciones climáticas de las sedes norteamericanas y superó con claridad el esquema defensivo planteado por Arabia Saudí.
El seleccionador español destacó en rueda de prensa la importancia de mantener la concentración y no relajarse con el resultado. "Cada partido en un Mundial es una final", señaló, recordando que España ha sufrido eliminaciones prematuras en torneos donde partió como favorita. El equipo tiene margen para rotar en la tercera jornada de grupos.
Para Arabia Saudí, la derrota es un golpe severo tras la sorpresa histórica que protagonizó contra Argentina en Qatar 2022. Esta generación no ha podido replicar aquella hazaña y ahora necesita un resultado positivo en su último partido para aspirar a la clasificación. En redes sociales mexicanas, la goleada española generó debate: muchos la identifican como la gran amenaza para cualquier selección latinoamericana en los cruces de eliminación directa.


