El partido gubernamental Adilet se impuso con amplitud en las elecciones parlamentarias de Kazajistán y quedó en posición de controlar la nueva legislatura.
Los sondeos a pie de urna anticiparon una victoria clara en la nación más grande de Asia Central, donde el presidente Kassym-Jomart Tokayev ya domina las principales instituciones.
El gobierno presentó la votación como el inicio de grandes transformaciones, mientras observadores y opositores cuestionan el nivel real de competencia política.
La mayoría permitirá a Tokayev avanzar reformas sin grandes contrapesos, pero también concentrará en su administración la responsabilidad por los resultados económicos y sociales.


