Encharcamientos, inundaciones y caída de árboles: la Ciudad de México volvió a quedar trastocada por tormentas con granizo que activaron alerta naranja en Cuauhtémoc, Iztacalco, Iztapalapa y Venustiano Carranza. Las imágenes de calles convertidas en ríos y de granizo acumulado se replicaron en redes durante horas.
El problema de fondo no es una tormenta aislada. La Coordinación Nacional de Protección Civil advierte que la persistencia de precipitaciones en el territorio nacional ha reducido la permeabilidad del suelo, lo que aumenta de forma exponencial los riesgos de deslizamientos de laderas, inundaciones y desbordamiento de cuerpos de agua.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene pronósticos de lluvias muy fuertes con puntuales intensas en el sur del país, además de chubascos con lluvias puntuales fuertes en Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Estado de México, Puebla y Veracruz, e intervalos de chubascos en varias entidades del norte y del sureste.
La CNPC trabaja en coordinación con las 32 unidades estatales de protección civil en medidas preventivas: identificar zonas de peligro, informar directamente a las comunidades, evaluar inmuebles para refugios temporales y desazolvar drenajes, alcantarillas y vías fluviales. La advertencia es que el suelo ya no tiene margen para absorber más agua.



