La escena musical mexicana quedó conmocionada por el asesinato de Jonathan “Honas” Meléndez, fundador y tecladista de Camilo Séptimo. El crimen también arrebató la vida de su pareja embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar.
Un hijo de seis años sobrevivió y un mensaje de alerta enviado antes del ataque ayudó a reconstruir la secuencia. Las autoridades detuvieron a dos sospechosos mientras investigan un posible conflicto económico, una línea que todavía deberá sostenerse con pruebas ante un juez.
Meléndez, de 38 años, fue una pieza clave en el sonido de Camilo Séptimo, agrupación reconocida dentro de la escena alternativa nacional. La banda se despidió públicamente de su compañero y recibió mensajes de solidaridad de músicos y seguidores.
El caso rebasa al mundo del espectáculo porque muestra el alcance de la violencia dentro de un hogar y el impacto sobre la niñez sobreviviente. La investigación exige rigor y cuidado: esclarecer responsabilidades sin convertir a las víctimas en material sensacionalista será parte esencial de la justicia.





