Abelardo de la Espriella, abogado de 47 años y fundador de un bufete con oficinas en Colombia y Miami, ganó ayer la segunda vuelta presidencial de Colombia con el 49.66% de los votos frente al 48.70% de Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico. La diferencia de apenas 250 mil votos sobre más de 25 millones emitidos convierte este resultado en uno de los más ajustados en la historia electoral colombiana.
La primera vuelta del 31 de mayo no arrojó un ganador claro, y la nación vivió tres semanas de campaña intensa para la segunda vuelta del 21 de junio. De la Espriella, cuya candidatura surgió del movimiento independiente Defensores de la Patria, logró articular una coalición de sectores conservadores, empresarios y simpatizantes de las fuerzas armadas que se mostraron incómodos con cuatro años de gobierno de Petro.
El presidente electo, que cuenta con triple nacionalidad colombiana, estadounidense e italiana, asumirá el poder el próximo 7 de agosto. Su llegada representa un giro significativo en la política exterior de Colombia, que bajo Petro rompió relaciones con Israel, tensó los vínculos con Washington y apostó por un modelo de desarrollo que los empresarios consideraron hostil a la inversión privada.
El resultado tendrá consecuencias directas para México y la región: la relación entre Bogotá y Ciudad de México bajo Petro era de afinidad ideológica. Con De la Espriella en el poder, el eje de alianzas en América Latina se reconfigura hacia posiciones más conservadoras, en un continente donde el mapa político cambia más rápido que cualquier otra región del mundo.


