La propuesta de reducir 12% el costo del espectro radioeléctrico recibió el respaldo de la GSMA. Las empresas sostienen que pagar menos por frecuencias permitiría dirigir más inversión hacia cobertura y redes nuevas.
México ha sido señalado durante años por cuotas elevadas en comparación internacional. Ese costo se suma a antenas, fibra, energía y mantenimiento necesarios para ofrecer servicio.
Una reducción no garantiza automáticamente tarifas más bajas para usuarios. La autoridad deberá vigilar que el alivio se traduzca en competencia, despliegue rural y mejor calidad.
La decisión será relevante para 5G y para comunidades todavía sin conectividad estable. El espectro es un recurso público y su precio debe equilibrar recaudación con acceso digital.





