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La realidad no pregunta

Ayer revisamos los “famosos otros datos”, como dice el presidente, y presumía Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad, la sensible baja en homicidios dolosos. Claro, Icela con “C” no sabe que Fresnillo y el estado de Zacatecas son tierra de nadie, que pueblos enteros están abandonados. Ignora Michoacán y la sangre que corre más abundante que sus ríos. Ignora Guaymas y lo que pasa en Sonora, y puedo enumerar las 32 entidades en donde hay más sangre que agua porque la sequía nos está dando una de padre nuestro y señor mío.

¿Quieren ejemplo de lo que Rosa Icela ignora? Bueno, se hace como que la Virgen le habla. Empecemos por algunas estadísticas: Patricio Martínez recibe el estado con 1,411 asesinatos dolosos que dan un promedio de 19.6 mensuales y lo entrega con 979, con un promedio de 13.6.

Así lo recibe Reyes Baeza, quien en su sexenio dejó un registro de 7,050 asesinatos que en los 72 meses de gobierno nos da un promedio de 98 muertes dolosas mensuales. César Duarte 9,512 con 132 de promedio. Javier Corral 8,334 en 5 años, y no, no bajó, su promedio es 148 en 56 meses de medición de los 60 que desgobernó el estado; si hubiese estado los seis años habría dejado el número en 10,715, con un promedio mensual de 149 asesinatos.

Ahora en lo que va del sexenio, la estadística va registrando los aterradores números. La captura del Clan Salgueiro está costando muchos sacrificios; dos primeros comandantes en la semana, un jefe de migración, un escolta y otros tantos bandidos. Se soltaron los demonios, ni Semana Santa detuvo a nadie, ya vimos en Domingo de Ramos 10 en Zacatecas, etc.

Subamos a la consciencia que el gobierno, en cualquier orden, carece de memoria histórica, pero lo más triste es la ausencia de memoria en cada uno de nosotros. ¿Recuerdan la bandera de Corral? ¡Justicia para Chihuahua! Vean las cifras y son incontables sus fracasos y, por si fuera poco, las extorsiones, torturas y persecuciones, con la terrible corrupción que terminó hundiendo al estado en abusos, deuda y sangre. Nuestra débil democracia, sin memoria, sin estadística pública permanente, nos mantiene ignorantes de la realidad.

Basta recordar las primeras promesas de AMLO y, luego vean, pero vean la realidad: el país militarizado como nunca e involucrados en actos terribles como la desaparición de los 43, su promesa de servicio médico y medicinas gratis para todos es una muestra del desprecio a un compromiso. Su primero los pobres, ¡única cumplida! ¡Claro que la cumplió! Hoy hay más pobres que nunca.

¿Su ofrecimiento de abrazos no balazos a dónde llevó los números de muertes? El asesinómetro no para de girar contando y contando las muertes, el no actuar contra el crimen organizado lo ha llevado a superar a Calderón y a Peña Nieto. Insisto. La sangre es más abundante que el agua.

Terquedades

Ciudad Juárez, una ciudad en asedio constante, crímenes diarios, incluidos los incendios, extorsiones y cobros de piso y paso. La gran corrupción policiaca, cualquiera que sea su dependencia. Juárez, ciudad sin ley, sin control y lo más parecido a una zona de guerra.

Vean en la tele la destrucción de Ucrania y luego dense una vuelta por las colonias de Juárez, son más grandes los hoyos para transitar que los dejados por las bombas allá.

En Chihuahua capital, con la captura de los Salgueiro, se soltaron los demonios y el río de sangre por el reacomodo apenas comienza. El resto del país, algunos estados, dos o tres, están un poco menos violentos, otros igual y bastantes, los más, mucho peor.

¡Pobre México! Y lo peor es que los que apoyan al responsable ni siquiera saben lo que está pasando. Esos pobres que esperan sus dádivas ignoran todo, pero le dan su voto. Un ejemplo: en el sureste, desde nuestra independencia muchos ni siquiera español han aprendido, menos andarán buscando la información relevante del país. Lo que quieren es comer.

Una de a gratis: La Constitución estipula competencias, lo federal y lo común, así como la prevención. La muleta de echar la culpa a los anteriores ya caducó, ahora lo del ámbito federal desde una esquina del país a la otra son responsabilidad de él y solo de él. Los estados y municipios a lo suyo y la Federación a perseguir y combatir la delincuencia organizada, pero ya no con abrazos, eso ya no funcionó.

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