El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, intensificó sus gestiones diplomáticas en Noruega para obtener respaldo internacional en defensa aérea y discutir posibles caminos de negociación sobre la guerra con Rusia.
La visita a Oslo se desarrolló en medio de tensiones entre Kiev y Washington relacionadas con el intercambio de información de inteligencia, la entrega de armamento y la disponibilidad de sistemas utilizados para detectar ataques.
Durante los encuentros participaron representantes estadounidenses y europeos, mientras las autoridades ucranianas reiteraron la necesidad de contar con más interceptores para enfrentar los ataques contra ciudades e infraestructura.
La jornada coincidió con nuevos bombardeos rusos que, según los balances difundidos por las autoridades ucranianas y retomados por Associated Press, dejaron al menos nueve fallecidos en distintas regiones del país.
Las operaciones militares han afectado infraestructura energética, viviendas y otros objetivos civiles, aumentando la presión sobre los servicios públicos de cara a los próximos meses.
Las negociaciones tienen especial importancia porque Ucrania mantiene una elevada dependencia de sistemas de defensa suministrados por sus aliados internacionales.
Sin embargo, las reuniones diplomáticas no equivalen a un acuerdo de paz concluido ni garantizan la entrega inmediata de nuevo armamento.
El desarrollo de las conversaciones dependerá de las posiciones de Ucrania, Rusia, Estados Unidos y sus aliados europeos, mientras continúan los enfrentamientos sobre el terreno.






