El ataque ocurrió el domingo cuando los integrantes de una unidad vinculada a la Fuerza de Supresión de Pandillas regresaban a su campamento después de realizar actividades operativas.
Según la información de las autoridades salvadoreñas, los militares viajaban en un vehículo cuando fueron atacados por personas armadas que utilizaron armas de fuego y explosivos.
La unidad fue incendiada y los cuatro uniformados lograron salir del vehículo, pero posteriormente se perdió la comunicación con ellos.
La emboscada ocurrió en el área de Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe, donde las pandillas mantienen una fuerte presencia y han protagonizado numerosos enfrentamientos con fuerzas de seguridad.
Los militares forman parte de un contingente internacional desplegado para respaldar a la Policía Nacional de Haití ante la expansión de grupos criminales que controlan amplias zonas de la capital.
Equipos de búsqueda, con apoyo aéreo, continúan las operaciones para determinar el paradero de los desaparecidos.
El episodio representa un desafío para la misión internacional, porque demuestra las dificultades operativas de combatir organizaciones con amplio control territorial y capacidad para realizar ataques coordinados.
Hasta el último reporte disponible, no existía confirmación oficial de que los cuatro militares hubieran muerto.





