Yucatán formalizó su incorporación al sistema IMSS-Bienestar durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Mérida, convirtiéndose en el estado número 24 en ceder la operación de sus servicios de salud al gobierno federal. La decisión pone bajo la administración del Instituto Mexicano del Seguro Social a los hospitales y clínicas que antes dependían del gobierno estatal.
El modelo IMSS-Bienestar busca garantizar atención médica gratuita a quienes no cuentan con seguridad social a través de su empleo formal. En Yucatán, esto representa cobertura potencial para más de un millón de personas que hasta ahora dependían de la infraestructura estatal, que enfrentaba rezagos en equipamiento, medicamentos y personal.
Los críticos del esquema señalan que la federalización no siempre ha mejorado las condiciones en los estados que ya se incorporaron, y que en algunos casos el personal médico ha reportado irregularidades en pagos y falta de insumos. La evaluación de los primeros estados en sumarse aún genera debate entre especialistas del sector salud.
Para el gobierno de Sheinbaum, la cifra de 24 estados incorporados representa un avance significativo hacia la universalización de la salud. El objetivo declarado es que todos los estados del país operen bajo este modelo antes del cierre del sexenio, aunque los plazos y condiciones de los estados restantes aún no están definidos públicamente.

