México recuperó 1,132 bienes arqueológicos que permanecían en manos de un profesor en Boston. La restitución voluntaria reúne objetos y fragmentos prehispánicos cuya procedencia será estudiada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El conjunto incluye figurillas, vasijas, herramientas y piezas de cerámica asociadas con distintas regiones y periodos. El propietario contactó a las autoridades consulares para entregarlas sin iniciar una disputa judicial.
Personal del INAH revisará autenticidad, temporalidad, estado de conservación y posible lugar de origen. Ese proceso permitirá decidir qué piezas requieren restauración y dónde deben quedar resguardadas para investigación o exhibición.
La devolución muestra el valor de la cooperación, pero también la magnitud del patrimonio que salió del país sin registro. Cada objeto recuperado devuelve información histórica que pierde sentido cuando se separa de su contexto arqueológico.






