El día 26 del conflicto armado entre Estados Unidos e Israel contra Irán llegó con una señal ambivalente que sacudió los mercados globales: el presidente Donald Trump afirmó que ve 'posibilidades de un acuerdo' para poner fin a la guerra, en contraste con un nuevo ataque iraní con misiles contra Israel que dejó cuatro heridos y daños materiales en Tel Aviv.
La Operación Furia Épica, que arrancó el 28 de febrero con ataques coordinados de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares y militares iraníes, ha dejado un saldo devastador. El líder supremo Alí Jamenei fue asesinado en los primeros días, miles de civiles iraníes han muerto y aproximadamente 290 soldados estadounidenses han resultado heridos en operaciones de combate.
Irán, lejos de rendirse, respondió con misiles y drones contra Israel y contra bases militares de EE.UU. en Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak. Además, el país condicionó el tráfico en el Estrecho de Ormuz, amenazando con afectar el flujo de petróleo que abastece a buena parte del mundo.
La posibilidad de negociación es vista con cautela por analistas internacionales, quienes recuerdan las señales contradictorias que Trump ha enviado a lo largo del conflicto. Los mercados, sin embargo, respondieron positivamente: el peso mexicano se fortaleció y el precio del petróleo bajó ligeramente ante la expectativa de una posible desescalada.

