Los equipos de emergencia continuaban este jueves trabajando entre los escombros de un edificio escolar que funcionaba como refugio y punto de distribución de suministros. La policía regional señaló que hasta 33 personas podrían permanecer atrapadas bajo los restos de la estructura.
De acuerdo con las autoridades de Ucrania, el ataque incluyó bombas aéreas de gran potencia y alcanzó instalaciones utilizadas por la población civil. Entre las víctimas también se reportaron elementos de los cuerpos de emergencia y agentes policiales que participaban en las labores de auxilio.
Rusia aseguró que sus operaciones estaban dirigidas contra posiciones militares ucranianas en la zona. Mientras tanto, los trabajos de identificación y recuperación de cuerpos siguen en marcha, por lo que el balance de víctimas podría modificarse.




