Los incidentes afectaron operaciones relacionadas con ciudades como Roma, Milán, París, Praga y Sofía. En algunos casos, las autoridades desplegaron aviones de combate para escoltar aeronaves, mientras que en otros se ordenó evacuar pasajeros o revisar minuciosamente los equipos y el equipaje.
Se trata de la segunda oleada de amenazas registrada esta semana. Hasta el momento, las inspecciones no han localizado dispositivos explosivos y las autoridades no han identificado públicamente a los responsables de los mensajes.
Especialistas en seguridad aérea advirtieron que, aunque las amenazas resulten falsas, su aparente coordinación representa un desafío importante para los aeropuertos y las aerolíneas. Las investigaciones continúan para determinar si existe alguna organización detrás de los hechos o si corresponden a acciones de personas independientes.




