David Camacho Flores, conocido como 'David da Vinci', es un niño de Querétaro con un coeficiente intelectual de 162 —por encima del que se atribuye a Albert Einstein— que decidió convertir los años de acoso escolar que sufrió en una herramienta para proteger a otros niños: la aplicación Macayos.
'Sufrí bullying durante muchos años, hasta que dije basta, esto no puede seguir así', ha contado el pequeño inventor, quien pese a sus capacidades excepcionales pidió que no lo llamen 'niño genio' y ha insistido en la necesidad de mayor comprensión e inclusión en las escuelas mexicanas.
Macayos combina inteligencia artificial, métodos de enseñanza y educación emocional a través de tres perfiles: uno exclusivo para niños, otro para padres y uno más para maestros. Dentro de la plataforma, los pequeños encuentran una 'rueda de emociones' que les ayuda a identificar su estado de ánimo y avanzan por escenarios 3D gamificados ambientados en la escuela, la cancha deportiva o el hogar.
La historia de David ha dado la vuelta a los medios nacionales e internacionales: habla varios idiomas, participó en un entrenamiento en la NASA junto a otros niños de distintos países, escribió un libro y se prepara para estudiar la universidad. Su apuesta, dice, es que la tecnología sirva para que ningún niño tenga que aprender a defenderse solo del acoso.


