A diez días del inicio del Mundial 2026, las sedes mexicanas han operado sin incidentes de seguridad mayores. La Ciudad de México y Guadalajara, dos de las tres ciudades anfitrionas del país, registraron lo que las autoridades describieron como un 'saldo blanco' en términos de violencia y accidentes relacionados con el torneo, un resultado que sorprendió a organismos internacionales que habían expresado preocupaciones previas.
El operativo de seguridad desplegado para el torneo incluyó coordinación entre la Guardia Nacional, policías locales, elementos del Ejército y colaboración con agencias de seguridad de Estados Unidos y Canadá. En los días de partido, más de 15 mil elementos estuvieron activos en zonas de alta afluencia, rutas de traslado y accesos a los estadios.
La presidenta Sheinbaum destacó los resultados en su conferencia matutina y subrayó que el éxito del operativo demuestra la capacidad del Estado mexicano para garantizar la seguridad en eventos de escala global. 'México está demostrando al mundo que puede ser sede de los eventos más grandes del planeta', señaló.
La FIFA y el Comité Organizador Local también emitieron comunicados de reconocimiento hacia las autoridades mexicanas. Sin embargo, analistas de seguridad señalan que las semanas más críticas del torneo aún están por venir, cuando la segunda fase y los duelos de eliminación directa congreguen a más aficionados internacionales simultáneamente.


